Ni pensar, ni soñar como imaginar quiero sospechar que el “Honorable Cuerpo de la Guardia se este intentando politizar”
Editorial Ángel Valencia Director: “Las últimas semanas estamos presenciando una agresividad extrema a la hora de intentar sortear el vallado fronterizo”. Vienen armados con piedras y palos que no dudan en utilizar si se les intenta impedir la entrada. Violencia que desde AUGC recordamos ya se ha cobrado la primera víctima, un militar marroquí que falleció, precisamente, a consecuencia de una pedrada, y a cuya familia esta Organización quiere también trasladar sus condolencias. Hasta el momento los guardias civiles hemos tenido más suerte pero también hemos sufrido lesiones como consecuencia de la violencia de los inmigrantes cuando acometen el asalto a la valla. Por todo ello para AUGC es imprescindible que se refuerce ya la vigilancia con un grupo del GRS, agentes que están adiestrados para la contención de masas y que su trabajo diario es hacer frente a situaciones extremas y de especial peligrosidad, además de contar con la equipación necesaria para ello. AUGC intentó hacer llegar esta solicitud al Director General de la Guardia Civil en su reciente visita a la ciudad de Melilla, pero no se nos permitió, si hubiéramos tenido la oportunidad de trasladar este problema al Director este hubiera podido conocer de primera mano la situación a la que se enfrentan a diario los guardias que están a pié de calle, y no en los despachos AUGC Melilla”.
Esto no tiene como calificarse, que a estas alturas de la democracia se les nieguen a unos trabajadores y no podemos olvidarnos que los componentes de la “Beremedita” son trabajadores como la “copa de un pino” como es la Guardia Civil reunirse con su Director General para exponerle en la situaciones en la que se encuentran con el tema de la inmigración, que como deja bien claro la noticia de la UGC de esta ciudad.
Yo pregunto ¿Quien es nadie para negarle a unos trabajadores hablar con su Director?¿Que se teme en Melilla que no se quiere que el Director General del Cuerpo no deba de saber?¿que se quiere ocultar que los miembros de la Guardia Civil destinado en esta Ciudad lo están pasando mal, que son atacados en una parte en las fronteras con Marruecos por descontrolados que les lanzan piedras, botellas, reciben insultos, que hasta hace unos meses ni tenían donde hacer sus necesidades y tenerlas que hacerlas detrás de los árboles y ahora cuentan con dos servicios para un servicio superior al resto de los cuerpos policiales de que estamos hablando señores negadores de que se reúnan con su jefe para exponerle los problemas y que como máximo responsable de la Guardia Civil darle soluciones o todo esta controlado y aquí no pasa nada es una balsa de aceite?, pues miren cuando un colectivo de trabajadores protestan es por algo y esta más que demostrado que los componentes de la Guardia Civil de Melilla si esos que están a pie de calle, si tienen problemas y por mucho que se quiera tapar salen a la luz publica a través de los medios de comunicación por muy profundo que se quiera esconder.
Muchas fueron las promesas para las captaciones de votos en las pasadas elecciones, “aquí se va a solucionar todo” ¿Todo?, donde esta lo solucionado, porque los Guardias Civiles continúan con sus problemas y aumentando estos al no habérsele dado el cumplimiento de las promesas que se les fueron dadas en las pasadas elecciones. O todo fueron eso, promesas para sentarse algunos en el sillón de los poderosos dándole lo mismo ocho que ochenta mientras mis jefes estén contento y yo no crearle problemas y los Guardias Civiles con problemas, como así lo denuncia y hace muy bien en denunciarlo la AUGC de Melilla y que la opinión publica conozca lo que algunos quieren tapar, en mientras son ellos son los que sufren en sus carnes las agresiones, insultos y todo lo que le venga encima.
Seguro que si estuviésemos en elecciones “otro gallo cantaría”







Me parece inverosímil que, a estas alturas, alguien dude que la Guardia Civil es un cuerpo policial altamente politizado.
Lamentablemente la Guardia Civil funciona como una de esas sectas destructivas, donde el líder (o líderes) colocado o sostenido por el gobierno de turno, se pega la gran vida a expensas de sus subordinados a los que no trata mejor que a ganado.
El líder, desde la seguridad de su despacho perfectamente climatizado, tapizado en piel y madera noble, no duda en enviar al rebaño a enfrentarse a los lobos y si algún cordero cae en la lucha, pues !no hay problema¡, lo envuelven en la bandera, un poco de música y una pensión mísera para su familia. Al fin y al cabo sólo será otro héroe (aunque antes de su muerte nadie lo supiese) que habrá entregado su vida para mayor gloria de la secta y esplendor de sus líderes.
Quien valora a la Guardia Civil como institución, en mi opinión, es porque no la conoce.
Lo único benemérito que posee son las actuaciones de algunos de sus hombres que, solos o en compañía de otros, sacrifican su bienestar personal y familiar para llevar a cabo de forma honrada su trabajo, mientras se tapan la nariz para no sucumbir al hedor que los rodea.