Hoy ha nacido un nuevo héroe, en esta ocasión muy cerca de nosotros, llamado Moisés Isaac Guahnich Bitán
Por Mordejay Guahnich: En esta ocasión vamos a relatar el hecho heroico de un Melillense que lleva viviendo escasos meses en Israel. Una verdadera historia con final feliz, gracias a la audacia, iniciativa, capacidad de decisión, valentía, actitud de líder… todo ello unido a los conocimientos y formación personal, han dado como resultado la heroicidad de un melillense en Israel. Moisés Isaac Guahnich Bitán, nació en Tiberias (Israel) un 13 de diciembre de 1962, pero criado en la ciudad española de Melilla. Recientemente decidió para dar un cambio a su vida y buscar nuevas oportunidades, haciendo Aliá (emigrar) a Israel.
En Melilla los últimos años estuvo desarrollando trabajos de seguridad, en algunas empresas locales y en el edificio comunitario. Durante estos años, su inquietud y capacidad de superación, han sido sus mejore aliado para continuar con su formación, en varios cursos de seguridad y sanitarios. Un extenso curriculum que le precede, un verdadero profesional y experto en su trabajo, esto nadie puede ponerlo en duda, y desde hace unos meses en Israel son sabedores de ello.A pesar que Moisés le quita merito e importancia a los hechos que vamos a describir, podemos afirmar y afirmamos que gracias a su actitud se ha convertido en todo un héroe. Ha sabido llevar a la práctica con sangre fría, lo aprendido en los cursos de formación sanitaria (nivel I y II), impartidos en la “La casa del Mar” de Melilla. Entre sus muchas cualidades, es una persona muy activa y altruista, en Israel como en Melilla, dedica los ratos libres a los demás. En esta ocasión está colaborando como voluntario de la policía nacional de la ciudad Israelí de Ashdod.
Un joven se está intentado quitar la vida, se acaba de ahorcar
El pasado 26 de abril de este año 2012, Yom Haatzmaut (día de la creación del estado de Israel), a las 9 de la mañana se encontraba de patrulla con dos compañeros de la policía. De pronto se recibe un aviso por radio, anunciando la trágica noticia que un joven se está intentado quitar la vida, se acaba de ahorcar en la parte posterior de un restaurante del paseo marítimo. El coche de patrulla estaba a escasos 200 metros del lugar, y tras solicitar permiso se dirigieron al lugar señalado, con la idea de poder ayudar en el tráfico y a la llegada de la ambulancia. Pero lejos de ello, esta llamada iba a convertir a Moisés en un héroe, se estaba escribiendo una nueva hoja de la historia con letras de “Oro”. En esta ocasión el protagonista un miembro de nuestra Kehilá (congregación) de Melilla. Es justo decir que en la ciudad no se supo valorar lo suficiente su preparación y conocimientos, tanto en seguridad como sanitarios, “nadie es profeta en su tierra”. Según nos relata Moisés, “al llegar al lugar, vimos en la escalera de emergencia del edificio, un joven colgado de una cuerda y su cuerpo inerte. A sus pies una joven con un llanto desgarrador e impotente, gritando y pidiendo ayuda, intentando levantar el cuerpo pero tan solo conseguía doblarle las piernas. A unos 15 metros un grupo de 8 ó 10 jóvenes, preso de estado de shock, sin capacidad de reaccionar, gritando y llorando. En este momento sentí que debía de reaccionar, primero sin contagiarme del escenario que estaba presenciando. En la mente, el único objetivo era salvar a este joven que tiene toda una vida por delante.
La esperanza es lo último que se pierde
El coche patrulla se acercaba, voy estudiando la situación y antes de detenerse por completo, salto del vehículo para dirigirme a la carrera unos 30 metros. Pongo su trasero en mi hombro y lo elevo lo máximo que puedo, mientras le digo a uno de mis compañeros que suba a cortar la cuerda y al otro que me ayude a elevar el pesado cuerpo. Coordinados los tres y trabajando en equipo, conseguimos liberar a los pocos segundos al joven de la soga. Ya en el suelo libero el resto de la cuerda que aún seguía fuertemente sujeta a su cuello. Tras un breve reconocimiento, pude comprobar que el rostro estaba morado por falta de riego sanguíneo, sin pulso, ni respiración…. Estaba ante una situación crítica, nunca mejor dicho de vida o muerte. Mis compañeros se dan cuenta de mis conocimientos y me dejan actuar libremente, mientras llegan los servicios sanitarios, pero su pesimismo se podía leer en el rostro. Me dije que la esperanza es lo último que se pierde, comienzo a practicar la reanimación según me enseñaron. Tras la primera práctica de reanimación, compruebo que sigue sin pulso y sin respirar, tras la segunda consigo devolverle el pulso, aunque débil…. Entonces me dedique a insuflarle aire, después de unos minutos interminables, por fin respira por sí mismo. En ese momento sentí una sensación difícil de describir, un alivio aunque la adrenalina seguía haciendo su trabajo y no bajé la guardia ante una recaída. 7 u 8 minutos después llegó la ambulancia, y tras explicarle a la doctora lo ocurrido y como actué, su respuesta fue que ellos no habrían llegado a tiempo de salvarlo, pues era solo cuestión de segundos la diferencia entre la vida o la muerte en este caso en concreto”.
Había conseguido salvar la vida del joven soldado israelí
Cuando ya pasó todo, la novia de 18 años, en la comisaría explicaba con detalles lo ocurrido. Que el joven que se intento quitar la vida era su novio de 19 años, y actualmente era un soldado y que viven en la ciudad de Bet-Shemesh. Viajaron a Ashdod para pasar el día de Yom Haatzmaut con un grupo de jóvenes de su ciudad. Estuvieron toda la noche bebiendo, y su novio estaba muy borracho y haciendo tonterías. Ella le dijo que se marchaba si seguía con esta actitud, recibiendo como respuesta que se mataba si ella se marchaba. A pesar de ello no daba crédito a su palabra, y decidió dejar a su novio y abandonar Ashdod. Pero a los pocos segundos le llamaron las amigas diciendo que su novio se había ahorcado, volviendo corriendo al lugar, y se encontró a su novio colgado de la cuerda. ”Se había conseguido salvar la vida del joven soldado israelí y ahora la novia aportaba luz para esclarecer el motivo que le llevo para ahorcarse. Todo volvía a su normalidad, y con la humildad que caracteriza a Moisés, quedaba todo en una simple anécdota, sin darle mayor importancia. Simplemente con la satisfacción del deber cumplido como persona y como voluntario en la policía de Ashdod.
Salvar una vida en Israel es un hecho muy importante y un mérito, teniendo un valor añadido si es un soldado del Tzahal (Fuerza de Defensa de Israel)
Pero la sorpresa para nuestro héroe, llegaba a los pocos días, cuando recibía una llamada de la comisaría comunicándole que el Comisario le había dado la importancia que se merece su acto, y le haría entrega de un certificado de reconocimiento por el trabajo realizado…. Pero no quedó ahí la cosa, lo ocurrido llegó hasta oídos del Comandante de la Región “Zona Sur”, queriendo tener gran honor de entregar este certificado. El día elegido no pudo ser de mayor gloria, haciéndolo coincidir con la reunión de todos los comisarios y jefes de comisaría. Todos los jefes reunidos y expectantes de escuchar de boca del verdadero protagonista que salvo una vida, lo ocurrido este día. Finalmente el Comandante de la Región, le hizo entrega del certificado a Moisés Isaac Guahnich Bitán, un Melillense héroe en Israel. Un gran honor para el homenajeado, ver como jefes que ostentan tantos galones y condecoraciones, estuvieran de pie y aplaudiéndole, mientras le felicitaban y extendía sus manos para estrechar la de Moisés.Salvar una vida en Israel es un hecho muy importante y un mérito, teniendo un valor añadido si es un soldado del Tzahal (Fuerza de Defensa de Israel). Hoy ha nacido un nuevo héroe, en esta ocasión muy cerca de nosotros, llamado Moisés Isaac Guahnich Bitán
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